Cinco segundos de carga es dinero saliendo.
Cuatro de cada diez visitas se van antes de ver tu sitio. No es un tema de estética.
Casi todos los problemas entre un negocio y quien le hace la web salen de lo mismo: empezar sin tener por escrito qué se va a hacer, cuánto cuesta y hasta dónde llega. Nosotros lo cerramos antes, con tres reglas que nos protegen a los dos.
Tres reglas, escritas antes de empezar. Nos protegen a los dos.
Te mandamos por escrito qué incluye, qué no incluye, cuánto cuesta y qué día lo tienes. Firmas, pagas la mitad y arrancamos.
La frase que más caro sale en este negocio es "eso lo vemos después". Se empieza sin nada por escrito, aparecen cosas que nadie había hablado, y al final alguien queda molesto: o tú pagando de más, o nosotros trabajando gratis. Por eso todo va en papel antes de la primera línea de código, incluida la lista de lo que NO está incluido. Sin esa firma y sin ese pago no hay proyecto, y eso también te protege a ti: garantiza que tu trabajo entra en la agenda en serio.
Al pagar el resto, el código pasa a tu cuenta y el dominio queda a tu nombre. Si mañana quieres irte, te vas con todo.
Aquí es normal que la agencia se quede con el código, con el alojamiento y con el dominio a su nombre. El día que quieres cambiar, descubres que no puedes: te toca empezar de cero con otro y pagar otra vez. Nosotros hacemos lo contrario. Cuando terminas de pagar, todo pasa a tu nombre. Si mañana te llevas el sitio a otra agencia o a tu sobrino que estudia sistemas, es tu problema — tienes todo lo que hace falta.
Cada plan trae sus rondas de cambios incluidas. Si necesitas más, cada una cuesta $40. Sin discusión y sin mala cara.
Los "solo un cambio más" son lo que arruina a quien cobra barato: se acumulan, no se acaban nunca, y acaban en una relación incómoda donde nadie quiere escribirle al otro. Se arregla poniéndoles número desde el principio. Cada plan incluye sus rondas (Launch 2, Corporate 3, Commerce 4). Si se agotan y necesitas otra, son $40. Se sabe de antemano, así que no hay nada que negociar ni nadie que quede mal.
Cuatro de cada diez visitas se van antes de ver tu sitio. No es un tema de estética.
El código pasa a tu nombre y el dominio también. Si te vas, te llevas todo.
Nada de "consultar por interno". Alcance, fecha y cifra cerrada antes de empezar.
Y para un negocio que solo quiere una web que funcione, casi siempre es la equivocada.
Sin ejecutivos de cuenta. Sin nadie traduciendo lo que quieres. Sin esperar una semana a que tu mensaje llegue a la persona correcta.
Cuéntanos qué necesitas y te mandamos una propuesta escrita con alcance, fecha y precio cerrado. Sin compromiso y sin llamadas de venta.
Asistente de PanaClaw
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Pregúntame lo que quieras sobre planes, precios, plazos o cómo trabajamos. Si no lo sé, te paso con una persona.
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